martes, 12 de julio de 2011

Para finalizar el curso...

Creo que uno de los ramos más importantes de la malla de psicología es justamente este ramo "introducción a la psicología" ya que nos da a conocer cada rama de la carrera, que sin mucho detalle, se toma consciencia de que trata cada una de las especialidades.
A modo personal me gusta la psicología organizacional, que es por lo que entre a esta carrera que es el poder ayudar a equilibrar un ambiente de trabajo en donde existen personas con las cuales deben  interactuar  simultáneamente, con el objetivo de apaciguar el ambiente y hacer rendir a los trabajadores de una buena forma, con una buena estrategia de trabajo
Sin dejar de lado las demás ramas de la psicología que son bastante interesantes al igual que la organizacional, La psicología clínica también es una buena especialización, pero ya sería asistir a una persona y/o familia por un caso de tratamiento específico.
También mencionar lo atractivo que me parece lo jurídico, el  trabajar con imputado, comprenderlos y  estudiarlos.
En fin fue muy satisfactorio este ramo ya que me dio a conocer las ramas de la psicología y  de que se compone cada una, sin duda el ramo más interesante.

Psicología Juridica

Muñoz (1980) reconoce que la psicología jurídica coincide en su origen con la psicología experimental cuyo primer campo de intervención fue el análisis del testimonio o psicología del testimonio (Stern, Binet, y… ¡Lombroso!) Es decir, la psicología jurídica nace en los estudios psicológicos del testimonio teniendo como fundador a Lombroso que era psiquiatra y creía en la detención de por vida de los delincuentes tomando como base la fisonomía del rostro y un presunto atavismo biológico nunca comprobado.

Esta definición surge también de la biología o psicología criminal, es interesante que Muñoz (1980) combine estos dos campos… debe ser porque se cree que la psicología es una disciplina de la biología. La psicología criminal ha aportado a la criminología el desarrollo del concepto de personalidad: "La personalidad del delincuente en cuanto a su relación con la criminalidad, ocupándose fundamentalmente de la existencia e importancia de los factores hereditarios y constitucionales, de las anormalidades psíquicas y de las características crimino-psicológicas"

Si nos proponemos realizar una definición de lo que podría llegar a ser una psicología jurídica que sea científica y que no participe ni de los aparatos represivos ni ideológicos del Estado (Althusser, 1997) tendríamos que partir de la función social y científica de la psicología la cual sería: develar, criticar y destruir los elementos ideológicos propios del Estado y de sus aparatos (escuela, familia, fabrica, hospital, asilo, iglesia…) con el fin de lograr las condiciones necesarias para una transformación social radical. Si tomamos esto como base, y siguiendo el planteamiento de Braunstein, Althusser y Canguilhem en lo referente al objeto científico de la psicología (el aparato psíquico freudiano) llegaríamos a la conclusión que la psicología Jurídica debe ser una psicología en contra del derecho una psicología que funcione como obstáculo científico a la ideología propia del Estado, su objeto de estudio sería La Ley, en mayúsculas, para simbolizar la relación del sujeto con aquello propiamente simbólico que funciona como límite al goce del objeto imposible y a la vez prohibido, el psicólogo, o mejor, el psicoanalista, será el encargado de analizar y de develar la relación de esta Ley primordial con las leyes jurídicas y demostrar su distancia conceptual. El psicoanalista también será el encargado de demostrar la virtualidad del delito en lo referente a su contingencia histórica, es decir, los delitos funcionan según la utilidad que les determina el Estado. La psicología Jurídica sería el campo de investigación de la relación existente entre el Estado, el sujeto y la Ley.

PSICOLOGIA CRIMINAL


      La Psicología Criminal o Criminológica es, según su étimo, el estudio del alma del sujeto criminal. Aunque aquí, el étimo psique se usa en sentido científico, es decir, aquellos rasgos de la personalidad total del delincuente y no su alma en sentido metafísico.

La Psicología criminal, ha rebasado el límite de la observación individual del sujeto antisocial extendiéndose hacia estudios de la conducta criminal y de los factores psicológicos que influyen en la criminalidad, ya sean individuales o colectivos.

Se reconocen cuatro ramas científicas para la observación psicológica de la personalidad:

 La Psicología Criminal que estudia al delincuente en cuanto es autor del delito.
La Psicología Judicial que estudia su comportamiento en cuanto es imputado de un delito.
La Psicología Carcelaria que lo estudia mientras esta condenado, expiando una pena carcelaria.
La Psicología Legal que coordina las nociones psicológicas y psicopatológicas que ocurren por la aplicación de las normas penales vigentes sobre las condiciones del menor, del enfermo mental, del sordomudo, del alcohólico así como de las circunstancias agravantes o atenuantes.
La Psicología Criminal estudia las aptitudes, los procesos mentales, la personalidad, la motivación (consciente o inconsciente) del criminal y de su crimen, partiendo, de la psicología del individuo hacia la psicología de los grupos sociales o antisociales

 Es también, la Psicología Criminal, partícipe de la síntesis criminológica, así que es interdisciplinaria, apoyándose de la Biología Criminológica, la Antropología Criminológica, la Sociología Criminológica, la Criminalistica, la Victimo logia y la penología.

 Podemos resumir, según Marchiori que: “la Psicología Criminal trata de averiguar, de conocer qué es lo que induce a un sujeto a delinquir, qué significado tiene esa conducta para él, porqué la idea de castigo no le atemoriza y le hace renunciar a sus conductas.

El paisaje de la investigación cualitativa contemporánea

En palabras de Denzin y Lincoln,
La investigación cualitativa es un campo interdisciplinario, transdisciplinario, y
algunas veces contradisciplinario. Ésta cruza transversalmente a las humanidades
y a las ciencias físicas y sociales. La investigación cualitativa es muchas cosas
al mismo tiempo. Es multiparadigmática en su enfoque. Sus practicantes son
sensibles al valor de una aproximación multimetódica y están comprometidas/
os con una perspectiva naturalística y con un entendimiento interpretativo
de la experiencia humana. Este campo es al mismo tiempo inherentemente
político y moldeado por múltiples posiciones políticas y éticas. La investigación
cualitativa abraza dos tensiones al mismo tiempo. Por una parte, está atraída
por una amplia sensibilidad interpretativa, post-experimental, postmoderna,
feminista y crítica. Por otra, también está influida de un modo más restringido
por concepciones más positivistas, post-positivistas, humanistas y naturalisticas
acerca de la experiencia humana y su análisis (2003, p. 11).
En efecto, la investigación cualitativa contemporánea tiende a caracterizarse por el
desdibujamiento de los límites disciplinares, tanto al interior de las ciencias sociales,
como con otras prácticas, como son la literatura, las artes visuales y performativas,
entre otras. Se busca construir nuevas prácticas que no sólo den cuenta de los complejos
procesos mediante los cuales construimos lo social, lo simbólico y lo subjetivo. Se
trata, además, de producir investigación que actúe en el campo de lo social, generando
espacios de reflexión y transformación con todos/as. “Hoy, luchamos por conectar
la investigación cualitativa con las esperanzas, necesidades, metas y promesas de una
sociedad democrática libre” (Denzin y Lincoln, 2003, p. 4), de modo que la investigación
se transforme en un espacio para “conversaciones críticas sobre democracia, raza,
género, clase, Estado-nación, globalización, libertad y comunidad” (Denzin y Lincoln,
2003, p. 3). He aquí el contexto que hoy caracteriza el debate en investigación cualitativa
que toma cuerpo en este número.